La frase que da título a esta columna no es mía, eso debo advertirlo de entrada. Sería a lo menos presuntuoso de mi parte adjudicármela, toda vez que el autor de ella no es nada menos que el Premio Cervantes 2011: Nicanor Parra, escritor nacional y un esencial de la poesía contemporánea universal. Aquella frase, también le da el nombre a la exposición que estamos presentando en el Museo de Bellas artes de Valparaíso, en el Palacio Baburizza, y que se realiza en el marco de la celebración de los 15 años del Festival Puerto de Ideas. “Nicanor Parra, porque escribo estoy así”, se podrá visitar hasta fines de diciembre en el recinto del cerro Alegre de nuestra querida ciudad.
Es una muestra que reúne los llamados artefactos de Parra; obras de arte, de gran carácter y fuerza, realizadas en soportes sencillos. También hay cuadernos y manuscritos del poeta que están actualmente resguardados en los Archivos de la Universidad Diego Portales (UDP). En la exhibición vemos como el Parra escritor se cruza con el Parra dibujante, revelando así las múltiples dimensiones de su creación que le valió reconocimiento internacional de alta envergadura. La exposición se complementa con las fotografías de Marcelo Porta, que evocan los años noventa y capturan el gesto del poeta al escribir con tiza sobre pizarras universitarias; y cuenta con la curaduría de Alejandra Celedón, decana de la Facultad de Arquitectura, Artes y Diseño UDP, y Alejandro Arturo Martínez, director de Archivos y Cultura UDP. También participó con el diseño museográfico Pedro Silva, director de la Escuela de Diseño UDP. La muestra se articula a partir de materiales pertenecientes al Archivo Nicanor Parra, propiedad de la casa de estudios superiores.
A través de cuadernos, manuscritos inéditos, fotografías, collages y artefactos, el público podrá conocer la forma en que Parra extendió la escritura más allá del libro, incorporando números, dibujos, tipografías y diversos soportes que revelan la dimensión más experimental, visual y material de su obra poética.
Nicanor Parra (1914–2018) fue poeta, profesor y físico chileno, y una de las figuras más influyentes de la literatura en lengua castellana. Su propuesta de antipoesía transformó para siempre la manera de leer y escribir poesía, llevándola al lenguaje cotidiano, irónico y crítico. Autor de obras fundamentales como Poemas y antipoemas, Parra exploró soportes no tradicionales -postales, afiches, pizarras, collages, cuadernos y objetos- en los que combinó palabra, imagen y pensamiento. El Archivo Nicanor Parra, hoy custodiado por la Universidad Diego Portales, resguarda ese universo diverso y permite acercarse tanto al escritor consagrado como al incansable experimentador del lenguaje.
Proveniente de una familia de virtuosos, como su hermana Violeta o su hermano Roberto, -por mencionar solo a algunos-, cultivó un perfil siempre afable y para nada engreído. A pesar de haber recibido múltiples reconocimientos, tanto en Chile como en el extranjero, su vida cotidiana era la de un vecino más del balneario de Las Cruces, en el llamado “litoral de los poetas”. Famoso era su gusto por la comida chilena típica, siendo las longanizas de Chillán, acompañadas de papas cocidas, uno de sus platos favoritos. Un grande y sencillo; así era el antipoeta. Recibía en su casa a muchos escritores, pero también a muchos estudiantes que lo querían conocer. Quizás sería de su padre de quien heredó la vocación de enseñar. Sin ir más lejos, su casa de infancia en San Fabián de Alico, era a la vez, la escuela del pueblo.
Queremos que la comunidad venga hasta el museo y se encuentre con la obra de Parra, que conozca el personaje y disfrute de esa tan característica caligrafía que invita a leer. A dejarse maravillar de un chileno bueno, un chileno grande y un chileno imprescindible que viene a Valparaíso y que nos interpela con su poesía y su obra, y que nos invita a pensar en la sociedad que queremos ser.
Rafael Torres Arredondo
Director Museo de Bellas Artes de Valparaíso
Fotografía: Marcelo Porta
